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Posted by on Jun 9, 2017 in Canalizaciones Kryon, Notas | 0 comments

Glastonbury y el pasaje hacia la Nueva Plantilla del Masculino

Glastonbury y el pasaje hacia la Nueva Plantilla del Masculino

 

Luego de muchas vueltas y paseos llegamos al mágico y sublime espacio que hoy se conoce como Glastonbury en Inglaterra.

Viajamos desde Barcelona, aterrizamos e inmediatamente alquilamos un auto y emprendimos viaje hacia nuestra primera parada que fue Stonehenge, el lugar donde se encuentran los círculos de piedra que datan de más de 5000 años en antigüedad.

Ingresamos al espacio y pedí permiso como siempre lo hago al entrar a un lugar sagrado. El pedir permiso aun sabiendo que ya lo tienes es parte del respeto que cada ser debiera tener por cada rincón de la Madre Tierra, con ese acto, simplemente decimos “sé que este espacio es de la Tierra y como la gran consciencia de Gaia le ha permitido ser dentro de esta historia, y vengo a atravesar la historia, pido poder ingresar con el respeto que todo esto se merece”. Este reconocimiento y valoración hace que las consciencias que alguna vez estuvieron allí y siguen estando, solo que de forma interdimensional, crezcan en grandeza, en dimensión.

Caminamos por el sendero que nos llevaba hacia los monolitos y de repente comencé a cantar.

Hasta ese entonces yo sabía que había sido impulsada por mi alma a ingresar allí, viajar desde Argentina para algo. Recién allí con el canto comencé a descubrir la tarea que tocaba plasmar, conforme fui avanzando y susurraba el canto, iba recordando los días previos vividos en el retiro que mi hermano Xavier Pedro Gallego dio en Santes Creus, Tarragona, España, basado en su libro canalizado sobre Jesús, María Magdalena y la historia de la humanidad misma, que embeben de luz la rejilla crística de quien lo lee.

Entonces fui tomando consciencia de mi tarea en el pasado y mi tarea en el presente, todo radicaba en lo mismo: se tejieron los códigos en la antigüedad, en el final de Lemuria, para que en tiempos del Nuevo Amanecer, ahora, esas claves abrieran los tejidos y pudieran descender las plantillas puras y esenciales de ciertos destinos que la humanidad dormida endureció como única verdad y en donde muchas de ellas fueron mal contadas por manipulación, poder, miedo y la mayoría de las veces por ignorancia. Ignorancia de saber que ser puro y transparente hace más fluido el recorrido para todos en este planeta.

Entonces, caminando hacia los círculos comencé a tomar consciencia de lo que estaba haciendo y debía hacer, en ese instante recordé el sacbé, que es el camino blanco de los mayas en su majestuosa jungla, el cual transitaban siempre previo a un baño de purificación en un cenote. Ese camino era el paso previo para la toma de consciencia, me visualicé haciendo ese mismo camino sólo que esta vez hacia un baño de luz solar en los círculos de piedra, en Stonehenge, Inglaterra, la acupuntura hecha al cuerpo de Gaia, que ha perdurado durante siglos y milenios para que ella y sus habitantes jamás olviden la alineación galáctica, el sol y la luna, sus ritmos y sus pasos dentro de este gran escenario.

Canté y seguí cantando, de repente comenzó a llover, una parte de mí misma me dijo que era parte del trabajo, ya que se habían comenzado a liberar las energías que habían atacado y usurpado el espacio. Leo y Gaia, marido e hija, que venían por detrás me alcanzaron y paramos a cubrirnos un poco de la lluvia en unos finos y altos árboles.

Mientras Gaia quedó jugando con unas florecitas amarillas miré a Leo y le comenté que esa lluvia iba a pasar conforme él también me ayudará a hacer pasar la energía para que transitara todo el camino hasta llegar a los monolitos y que además el agua estaba purificando una gran capa y estructura plasmática negativa que había quedado desde hacía mucho tiempo en ese lugar.

Me ayudó, la lluvia comenzó a cesar un poco y fue el llamado a seguir. Tomamos nuevamente el camino, concentrados en llevar la energía y el ADN dorado que estábamos trazando sobre el camino, tomé consciencia que nuestra hija se había dormido para colaborar desde el astral con la activación, cabe destacar que, como siempre lo hace, se despertó ni bien terminó la tarea.

Tracé algunas Claves Tonales Pleyadianas y Diosas hasta que llegamos al círculo, las claves utilizadas fueron Limpieza Masculina, Activación Ki y la clave de la Esencia de Kryon.

Al entrar sentí una carga energética aún más grande, Leo me advirtió de las presencias de los cuervos en el espacio, al ser animales carroñeros y estar a la expectativa de la muerte de alguien o algo que les dé el alimento, supuse que no había buena energía en el lugar, tal cual mi cuerpo físico estaba manifestando. Entonces continuamos limpiando y limpiando hasta que se encendió el Código de Vida Energía Esencial Femenina en el centro del espacio, cuyo código es EF-AMIN, este anagrama (letras del código), me habían mostrado en este viaje que significaba EF = FE, AMIN = ANIMA, la fe del alma que claramente es femenina, ya sea en un hombre o en una mujer. Observa la imagen que comparto a continuación.

Observa que, sin saber conscientemente, es la misma clave que me encontré en la salida del sagrado lugar de Stonehenge, la primera en la foto es una Clave Tonal Pleyadiana que se llama Código de Vida EEF y la segunda es la piedra tallada que fue encontrada en ese espacio.

Las Claves Tonales Pleyadianas fueron canalizadas por mí en el año 2013 cuando viví en México, con el fin de reparar la falsa historia que creímos, sanar nuestro banco informático de recuerdos donde hubo ausencia de luz y potenciar las cualidades del alma, la misión. Son pleyadianas pues han sido usadas por ellos para su propia evolución hace miles de años y me tocó ser la pleyadiana que las guardó y las trajo a la Tierra para que sirvan de pistas, frecuencias y purificación para dar el salto hacia la Nueva Consciencia.

Al terminar el trabajo en Stonehenge salió un sol bellísimo, anunciando el cambio de polaridad que acababa de realizarse y los guardianes de ese espacio nos regalaron sus bellas caras y sonrisas en las piedras.

La frecuencia había cambiado y la clave activada seguiría trabajando hasta que finalizara su misión.

Perdernos para encontrarnos

Tomamos el auto, puse el GPS y salimos para la siguiente parada donde también íbamos a hospedarnos, Glastonbury. El problema o más bien el desafío fue que había colocado mal la dirección, en vez de colocar Glastonbury, había quedado configurado el GPS con una dirección de Londres, así que Leo manejo hasta allí hasta que nos dimos cuenta de las dos horas de confusión que nos habían llevado nuevamente al punto cero de donde habíamos partido. Evidentemente era necesario recapitular el camino con esta esencia nueva ya incorporada y plasmarla también en todo el camino hasta volver a pasar de nuevo por Stonehenge para así poder llegar, ya muy tarde por la noche, a Glastonbury. Nuestros campos dimensionales trabajaron aún sin saberlo conscientemente en ese momento, en ir dejando ese código de vida en todo el camino blanco hasta llegar allí.

Antes de llegar a Glastonbury nos paró la policía. Es que aquí se maneja al revés de cómo lo hacemos en el resto del mundo, entonces el conductor cuántico tuvo dos segundos de desliz cuando manejó por el lado de la ruta equivocada y nos pararon. También esta aventura fue muy apropiada, ya que ambos señores gentiles policías nos orientaron para llegar, ya que el camino de noche luce muy extraño, un pequeñísimo espacio de ruta y vegetación que cae encima de ti ofreciéndote un baño de aura y sin ninguna pista o luz de que estas por llegar al pueblito, hasta que en un momento se asoman unas pocas luces y sabes que has llegado.

Glastonbury es un pueblo pequeño y mágico donde dormimos sin saber, al frente, a unos 100 metros, de la tumba del Rey Arturo.

Nos levantamos a la mañana muy felices y con muchas ganas de recorrer y recordar los espacios. Caminamos un poco por el pueblo antes de ingresar a la Abadía de Glastonbury y conocer las ruinas que hoy yacen en el lugar dejándonos pintada la impronta que tuvieron.

Ingresamos al espacio y fue una experiencia muy especial ver cómo nuestra hija Gaia saludaba con su manita de pequeña de 11 meses y medio a todos los guardianes que nos recibían etéricamente y nos daban la bienvenida. Sorprendidos la observábamos cómo les hablaba y seguía saludando con su manita.

Confieso que si no hubiera sido por esa situación jamás hubiera notado desde el éter que nos recibían los guardianes del lugar, dándonos como una especie de reverencia, ya que eran más grandes mis ansías de recorrer el espacio que de ser consciente de lo que estaba sucediendo en el éter.

Encontré un lugar muy bonito para escribir así que me senté a plasmar estas líneas en mi cuaderno, una vez terminado me levanté y fue ahí donde se revelo el trabajo que necesitaba hacer.

El día anterior, camino a Glastonbury en la ruta paramos para comprar algo para comer y en la tienda había rosas de todos los colores, diferentes paquetes con distintas combinaciones, elegí intuitivamente la que tenía rosas rosas, anaranjadas y amarillas, sabía que las iba a necesitar, pero no para que, hasta que se usaron en la abadía.

Entonces la tarea se reveló, pedí conexión con las rosas para que hicieran lo que tenían que hacer y yo haría mi parte.

Comenzaron a mostrarme cientos de cadenas y votos que aún flotaban en ese lugar donde tanto se trabajó con la magia y la alquimia, inmediatamente vi cómo ese espacio había sido la cuna de una época dorada de las diosas y manejo de las energías, magos, sacerdotisas y cómo, como toda civilización que conocemos de la antigüedad, rompieron con su equilibrio trabajando la polaridad negativa y dando espacio a la competencia, traición, hechicería, mal uso de la energía, abuso de poder. Todo esto rompió la hermandad que existía en magos y sacerdotisas, entonces vi como muchas brujas y magos de esos tiempos pedían a nivel álmico liberar sus votos y cadenas que en esta encarnación los ataba y no les permitía vivir la plenitud consigo mismos y con el otro, producto de esta vieja realidad. Aunque para su actual ADN cuántico esa realidad no era pasada sino presente, y así poder lograr comenzar a tejer la red de consciencia y hermandad sin estas sombras que proyectan estos registros y hacen que haya grandes grietas y competencia.

Comprendí en una nueva octava de sentimiento, la importancia de estar sanos e integrados. Volviendo a las palabras y voz de la Hermandad Lemuriana Femenina ‘un tejido no puede estar unido y puro si las células que lo componen aún están perdidas’.

Iba viendo como esta liberación en el entramado del espacio iba rompiendo las cadenas, simbolizando los votos y como estas almas que claramente estaban pidiendo consciente o inconscientemente esta liberación iban trascendiendo y alivianando el karma.

Ese fue todo el trabajo que el alma pidió realizar en la abadía de Glastonbury.

Noche previa al Nacimiento de la Nueva Plantilla del Masculino

Nuestro trabajo continuaba al día siguiente por la mañana, ya recostada en la cama de la habitación, descansando, recibí un mensaje al celular de que estaba sucediendo un ataque terrorista en Londres, a dos horas en auto de donde estábamos. Una gran prueba para sostener la luz y no dejarnos invadir por el miedo.

Nos levantamos muy temprano en la mañana para ir hacia el circle crop que apareció el 22 de mayo de 2017 cerca de un pueblo llamado Cerne Abbas en Inglaterra. La geometría sagrada que mostraba era una vesica piscis con un ser en el medio y aparentemente los destellos del sol saliendo de él.

Ya habíamos trazado la ruta aproximada para saber cómo llegar, pero una vez estando ahí sería más complicado dilucidar por donde poder ingresar a la plantación de trigo para mirarlo y estar en el centro de ese círculo. Sólo sabíamos que cerca de ahí estaba una forma de hombre con un garrote en su mano, desnudo, llamado el Gigante de Cerne Abbas que estaba dibujado en la silueta de una montaña, cerca del nuevo circle crop.

Catorce días exactos habían pasado desde la aparición de esa vesica piscis en el campo de trigo hasta hoy 4 de junio del 2017 que fuimos impulsados a ir para realizar la última de las frecuencias de un kit de 4 que se realizaron en todo nuestro viaje por Escocia, España e Inglaterra. Más adelante compartiré la información para poder tomar la frecuencia de estos kits y lugares sagrados y así poder integrar todas las esencias que se fueron trabajando.

Llegamos al pueblito donde seguramente nos darían la información para llegar a los lugares que teníamos que visitar, nos acercamos a la única casa de té del lugar para consultar a unas amables mujeres sobre cómo podíamos llegar al Gigante de Cerne plasmado en la montaña y donde podíamos ver el nuevo circle crop de la vesica piscis, las mujeres nos dijeron que al nuevo circle crop no se podía pasar y que para poder verlo lo podíamos hacer desde arriba de la montaña de Cerne Abbas donde se encontraba el Gigante.

Nos dirigimos hacia el Gigante para desde allí tener la perspectiva suficiente para programar nuestra caminata por los pastos de trigo hasta llegar a la vesica piscis. Mientras caminábamos por la falda de la montaña y esperábamos encontrar el camino para emprender la subida, apareció una amable mujer con un enorme perro negro, era raro su pelo, parecía de una oveja y sólo la parte de la cabeza lucía como el pelo de un perro.

Gaia jugó con el animalito y la mujer estaba alucinada con Gaia, así que ante la buena onda decidimos preguntar si íbamos por el sentido correcto para llegar a ver el Gigante en la montaña y desde ahí la perspectiva para la vesica. La mujer nos dijo que nos habíamos pasado la entrada, unos 500 metros aproximadamente desde donde estábamos, entonces aludimos a preguntar bien dónde podría estar el nuevo circle crop, en ese instante entendí que dijo en inglés que había escuchado hablar en el pueblo sobre un nuevo circle crop, entonces volteó la cabeza hacia un costado y dijo señalando con su dedo “ahí está”.

Estaba al frente de nuestros ojos, a unos 700 metros de distancia quizás, y no lo habíamos notado por los árboles que fungían como pequeñas y sagradas barreras antes de llegar a él.

Esto me dejo y nos dejó un profundo aprendizaje, todo sucede por algo en la vida, la presencia de esa mujer y su perro en medio del campo de trigo nos dio la fuerza y la confianza que necesitábamos. Cuando le consulté si podíamos acceder al circle crop nos dijo que sí y hasta nos deseó suerte.

Esto también inspiró aún más el espíritu aventurero para confiar que íbamos a encontrar el camino para pisar el centro de la vesica y poder realizar la frecuencia del mismo en un elixir sagrado que finalmente preparé.

Decidimos subir a la montaña donde estaba el Gigante para desde ahí vislumbrar los caminos que teníamos para llegar al centro de la vesica piscis. Comenzó a llover y, aun así, con Gaia entre los brazos y el cochecito, subimos la montaña. Desde allí pudimos ver claramente donde estaba la vesica y el camino que tomaríamos, pero lo que sucedió fue aún más sorprendente.

Mientras caminábamos hacia el Gigante comprendí lo que éste estaba haciendo allí y el porqué de la vesica al otro lado en los campos y para qué estábamos allí nosotros 14 días después de su aparición.

Ese hombre con el garrote representaba la vieja plantilla del masculino que había sido plasmado ahí para mostrar de dónde veníamos y hacia dónde íbamos. La vesica piscis con el ser manifestado en el medio, la unión de ambas consciencias, femenino y masculino, representaba la integración femenina-masculina sanos, dando a luz la nueva plantilla de Orión en la humanidad.

Cuando comprendí esto, pude ver con más consciencia qué estábamos haciendo allí.

Para subir la montaña necesitábamos estar libres de cargas ya que era bastante empinada y nos podíamos resbalar, entonces llegamos hasta donde podíamos ir con todo: mochilas, el cochecito y Gaia.

Ofrecí a Leo que subiera él primero y yo me quedaría esperando abajo con Gaia y luego intercambiaríamos, eso hicimos.

El tiempo pasaba y pasaba y Leo no regresaba, comenzó a llover de nuevo, sin paraguas y con la bebé en brazos me enojé, porque supuse que Leo regresaría rápido para bajar rápido y no mojarnos tanto. Pero lo cierto era que ya nos habíamos mojado y no lograríamos nada regresando. Las lluvias son muy comunes en Londres, llueve y para al rato.

Fue entonces que tomé consciencia de mi enojo hacia su parte de niño explorador y pensé que además de mis propias fisuras estaba encarnando el malestar de todas las mujeres, ya que estábamos al frente de la vieja plantilla del masculino para dejarla atrás.

Cuando lo vi, se me paso el enojo y lo esperé para que me contara todo lo que había explorado. Al rato bajó ilusionado con todo lo que había visto.

Había estado dentro del Gigante y le había podido tocar los ojos, a pesar de que no se podía pasar hacia el grabado en la tierra, él encontró caída una parte del alambrado y pudo pasar. Dejé que me contara, intercambiamos y luego subí yo.

Desde abajo Leo me decía que entrara al lugar y por alguna razón no sentía hacerlo. Vivenciaba una energía muy vieja la de aquel hombre, entonces lo que hice fue pararme al frente y honrarlo por todo lo que podíamos evolucionar ahora gracias a su existencia. Hice Ho’oponopono, le dije muchas veces ‘Perdona. Lo siento. Gracias. Te amo’ y activé las Claves Tonales de Limpieza Masculina, Essence of Kryon y Activación Ki.

Luego de esta activación, caminé hacia lo que representaba el punto medio entre esta vieja plantilla del masculino y la vesica piscis y desde ahí impulsé la energía como puente para que pudiera llegar a la nueva consciencia y plasmarse en la nueva vesica. Finalmente subí más arriba de la montaña para vislumbrar con más claridad todavía el circle crop de la vesica y observar cual era el camino más apropiado para tomar.

Algo interesante que me di cuenta al narrar toda esta historia es que para poder entender el camino que nos llevaba a la vesica piscis, sí o sí, tuvimos que subir a donde se encontraba la plantilla del Viejo Hombre, es decir, él es quien tenía la llave para poder observar el camino hacia la nueva y esto nos dejó una enseñanza muy importante: No podemos llegar a la luz y ver la luz, vislumbrar la luz, ser la luz, si es que aún no hemos tomado consciencia de la oscuridad.

Regresé y bajamos, tomamos nuevamente el auto y nos dirigimos hacia el punto más cercano del circle.

A sólo unos pasos de encarnar la Nueva Plantilla del Masculino

Dejamos el auto en un rinconcito de la ruta, bajamos y comenzamos a caminar en dirección de la vesica piscis en el campo de trigo, atravesamos unos 200 metros de campo, hasta que llegamos a unos árboles que teníamos como referencia.

El circle crop debía estar ahí mismo, sólo que, al no tener perspectiva desde lo alto, no sabíamos dónde estaba y donde estábamos parados. Leo advirtió en subir a un árbol para tener más visibilidad y eso hizo.

Fue muy divertido ver su espíritu de elfo subiendo fusionado a la naturaleza, a ese bendito árbol que nos daría la perspectiva. Cuando terminó de subir, señaló con su dedo diciendo dónde estaba el circle crop.

Ya sabíamos hacia donde ir, estábamos a unos 30 o 40 metros de él, le pedí a Leo que fuera él primero a ver el circle, debo admitir que en ese momento algo me paralizó y entré en pánico. Tanto camino recorrido para llegar hasta ese espacio y ahora paralizarme y no querer pasar la simbólica puerta.

Ese momento me hizo recordar nuestro primer viaje a Egipto juntos, estando yo embarazada de 4 meses de Gaia. La noche anterior a viajar me dio una especie de ataque de pánico y no quería ir. Imagínense todo, el boleto de avión comprado, hoteles reservados, el crucero por el Nilo… Recuerdo cuando Leo me preguntaba por qué no quería ir y porqué de repente me había dado ese ataque de duda, lloraba en la cama de la habitación y le decía “es que no quiero ir y ver cómo ha decaído todo, me da mucha tristeza”. Mi ser no quería ver al tan amado Egipto en ese estado. Cuando digo en ese estado hago referencia a la pérdida de energía divina que alguna vez estuvo tan brillante ahí.

Esta vez en el circle crop era ingresar a un portal que alguna vez estuvo encendido con mucha fuerza en Lemuria y Atlántida y evidentemente una parte de mí ser temía volver a abrir esa puerta sabiendo todo lo que eso conllevaba respecto a lo que se despertaría luego como misión en este espacio del Universo… Es que yo tuve un recuerdo en Lemuria llegando al final, de cómo guardaba junto a otro ser más la información de las llamas gemelas en la configuración esencial de la vesica piscis.

Entonces luego de tener toda esa sensación extraña como de miedo, comprendí lo que estaba pasando, por un lado, la rara sensación de estar dentro de un portal de energía completamente nuevo para mí en esta vida y por otro lado, integrar toda esa parte de mí que se había fragmentado de su llama.

Leo entró y desde lejos me gritaba que pasara, le dije que sí, pero que me viniera a buscar y fuéramos juntos, regresó y caminamos por un pequeñísimo sendero contiguos a los costados hasta pisar la cabeza del ser del medio del circle crop, me temblaba el cuerpo y la sensación que tuve fue tan rara que no lo puedo explicar con palabras. Leo me indicó donde estaba el centro del círculo y efectivamente allí estábamos.

Pisé el centro, pedí permiso y conecté con la energía para plasmar una frecuencia en un elixir sagrado que preparé allí para luego tomar las gotas e incorporar la nueva plantilla del masculino sano y femenino integrado, la dirigí hacia los cuatro vientos y canté una melodía que bajó en ese momento.

Cuando terminé la frecuencia cerramos el campo, agradecimos y regresamos al auto. Estábamos y estaba particularmente muy feliz, la tarea había sido realizada con éxito, la Nueva Plantilla del Masculino ya estaba y está disponible en la consciencia crística de la rejilla en la humanidad para tomarla y solicitar su apertura en nuestro campo energético.

Reflexiones finales y Agradecimiento

Desde nuestra salida desde Argentina hasta cada uno de los puntos que visitamos sucedieron muchas cosas bellas en nuestras vidas, infinitas bendiciones llegaron a nuestros seres, conocimos muchas personas y todo fue fluido, sincrónico y en amor abundante y constante, entonces no puedo más que agradecer a cada alma que ha aportado la magia en nuestro sendero, especialmente a mi familia Leo y Gaia. A Xavier Pedro por ser el canal para plasmar un conocimiento tan sagrado como lo es su libro No me retengas, por permitirnos estar en su retiro en Santes Creus y brindarnos unos días inolvidables. A las bellas hermanas que sostuvieron cada tarea desde Argentina y desde México, Tamara, Claudia, Miriam, Cecilia Reybet, Cecilia Rouxel, Mónica, Ariel y Alba. A Amelia por regalarnos su maravillosa compañía en Barcelona, ayudarnos con las maletas y ser tan gentil. A Grace por la buena onda y amorosidad en el retiro. A las compañeras del retiro. A cada ser y alma que hizo posible este gran viaje del alma.

Los amo.

Kurí.

María José Bayard

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