Pages Menu
TwitterFacebook
Categories Menu

Posted by on Jun 2, 2015 in Notas | 0 comments

La vida se resume en un acto de desapego

En el momento en que un ser humano nace, en el encuentro de un hombre con una mujer, en el acto de CREAR y traer una nueva vida al mundo comienza una aventura: Un nuevo ser humano comienza a desapegarse de aquellos ángeles que lo acompañaron durante toda la eternidad, para descender de vibración y nacer en este cuerpo humano. Ése, es el primer GRAN desapego que experimentamos.

En ese sagrado espacio donde una energía y otra resuenan en la misma sinfonía de amor y fusionan sus cuerpos para DAR A LUZ la vida en la materia comienza una mágica experiencia que perdurará a lo largo del tiempo y se manifestará en cada acción de ese ser viviente que vino a reconocerse a sí mismo como un DIOS ENCARNADO.

Cuando el espermatozoide viaja hacia el óvulo de la mujer está experimentando el desapego de la energía. Salir de un lugar para viajar a uno nuevo y diferente es un claro ejemplo de que la vida, en su más pequeña expresión, se resume en un acto de desapego.

Deseo que esta expresión de la vida se entienda en todos los sentidos, ya que la vida no es sólo esa franja de realidad que vemos y tocamos en la 4D. La vida se extiende desde lo que para nosotros es conocido, pero también desconocido hasta este momento.

Que no podamos ver y tocar ciertas realidades no quiere decir que ellas no existan en otros planos.

Desapegarnos de la infancia, de los miedos, del dolor…
Desapegarnos de nuestros padres, hermanos, amigos…
Desapegarnos del silencio y del ruido, del vacío y del rencor…

Quiero decirte que la vida se resume en un acto de desapego.

Despertar por las mañanas, mirarnos al espejo, desapegarnos del ayer, saber que HOY somos un día más viejos y que en cada segundo que pasa ya perdimos el anterior.

Despedir cada día sabiendo, en el fondo, que ya no volverá, sabiendo que un nuevo amanecer estará esperando para nosotros, nuevas sonrisas, nuevas caricias, nuevas ilusiones, un nuevo amor…

Dejar pasar los años, dejar atrás nuestras etapas: infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultez, la vejez. Todos sabemos en el fondo que esos recuerdos inolvidables quedarán sellados en la memoria y GAIA también recordará cada momento vivido, cada experiencia humana, cada cultura, cada nación, y también tendrá que desapegarse de nosotros, sus hijos espirituales, ya que todos evolucionamos, hoy no somos los mismos que en el pasado y mañana también habremos cambiado.

Haber usado pañales, ser cuidados y alimentados por alguien exterior a nosotros en los primeros tiempos de vida, porque no podíamos hacerlo por nosotros mismos en una primera etapa… tenemos que desapegarnos de esos hábitos para madurar la experiencia de haber sido niños y ser educados en los códigos terrenales.

Estuvimos en muchas vidas y en nuestro ADN llevamos guardado ese registro divino de cada acto de desarraigo que tuvimos que afrontar para asimilar el CAMBIO.

Aceptamos nacer en este lugar, nos desapegamos del DIOS CREADOR que nos contiene en el otro lado, para disfrazarnos con la piel de un humano en la materia y revestirnos del linaje del pasado que pesará y perdurará con nosotros mientras sigamos vivos en la tierra. Dios se desapegó de nosotros cuando dijo: “Ve y vive una experiencia humana, experimenta la dualidad que te servirá de escuela de aprendizaje para que tu espíritu pueda realizar el viaje de una realidad de oscuridad hacia una de luz y en el camino hayas aprendido el verdadero Arte de Cambiar”
Decidimos dejar atrás lo que habíamos aprendido, olvidar nuestras anteriores encarnaciones, olvidar que en esencia somos ángeles eternos que siempre existimos y existiremos en el esquema universal. Nos abrimos a una nueva aventura que nos traerá nuevos matices, colores…

Elegimos traer ciertas improntas que aún viven en nosotros, resabios pasados, que nos ayudarán a forjar nuestro aprendizaje futuro en esta nueva tierra.

El universo entero se está desapegando a cada instante. Dios se reconoce a sí mismo en cada fracción de segundo, porque una nueva energía murió en un plano para renacer en otro nuevo y diferente; Dios está experimentando. Nuestro sistema celular también lo hace. Nacen y mueren células, se desapegan de lo que alguna vez fueron para dejar de ser como concebían que eran. Se regeneran, simplemente cambian. La energía se está renovando. Todo sigue vivo y en permanente cambio.

Es así como funciona y como seres humanos estamos hechos a imagen y semejanza de ese Dios-Creador. Llevamos el mismo don de la renovación, podemos elegir cambiar de estados. Quien no quiere aceptarlo, quien se resiste a esa fuerza milagrosa que da a luz la vida, morirá en alguna dimensión, dejará que el agua de su cuerpo se estanque. Las piernas perderán fluidez, las rodillas olvidarán su flexibilidad ante los eventos de la vida, los huesos dolerán hasta perderse en su propio estancamiento y todo se volverá lento, estático y empantanado. Las piernas ya no podrán avanzar porque la resistencia humana frenará su sano cause, hará más caótico el proceso de la renovación, lucharemos por quedarnos estáticos y olvidaremos que el Dios que nos creó nos hizo iguales a su esencia. Nos construyó con su mismo ADN para poder transformarnos, para que nosotros seamos ÉL en esta escala terrenal.

El ADN de nuestro Padre-Madre-Dios permanece vivo en nuestro interior.

No podremos evitar el tener que desapegarnos de algo o alguien algún día. No podemos evitar desapegarnos del cambio del día a la noche, de la noche a la mañana, de la mañana a la tarde y ver el recorrido que hacemos sobre nuestro propio eje y alrededor del sol porque es inevitable. Los planetas allí afuera se seguirán desplazando al igual que el nuestro y todos seguiremos sumergidos en este ciclo eterno que no tiene principio ni final.
No podemos evitar sentirnos tristes y vacíos y luego pasar a un estado de alegría y plenitud. No podemos evitar llegar felices a algún lugar y encontrarnos con una mala noticia que cambie nuestro estado emocional y tener que soltar un instante de felicidad para ingresar de forma repentina a un espacio de inarmonía.

No podemos evitar vivir 9 meses (o menos) en la panza de mamá y un día tener que vivir el desarraigo, salir de ese bello cuerpo que nos alimentó, nos dio sustento y calor para poder desarrollarnos. Todos hemos estado allí para hoy poder estar acá, viviendo en este mundo. No podremos evitar que algún día, alguien cercano a nosotros, muera en este mundo para renacer en aquel que seguirá siendo su hogar por toda la eternidad.
Toda la energía que muere en un plano, renacerá en uno nuevo y diferente para experimentar “la transformación”.

Dios se creó a sí mismo para convivir con esta gran aventura del movimiento eterno, espontaneo e infinito. Su amor nace y se eleva en cada rincón de la galaxia. Es su pasión por la existencia la que permite que la vida se siga CREANDO y expandiendo por todo el espacio.

No podremos evitar sentirnos libres y de repente tener que abandonar esa liviandad para ingresar a nuestra propia cárcel, aquella que nos ayudará a crecer años más adelante cuando la experiencia se haya consumado.

No podremos evitar dejar de ser “hijos” para transformarnos en “padres”. De esta manera sentiremos que hemos avanzado en la escala evolutiva de la vida, de los roles y los protocolos de la sociedad.

Dios siempre se conoció como PADRE/MADRE del universo y como la energía capaz de crear la vida. El día que Dios se aburrió de experimentarse a sí mismo con esos roles decidió cambiar: Nos creó a nosotros, sus hijos, para trasladar su esencia a un nuevo arte. Dios también creó a los ángeles para que entre ellos pudieran vivir el vínculo de hermandad, de esta manera su energía creadora también pudiera experimentar el amor de un hermano, una hermana. Dios quiere conocerse a sí mismo en su más amplio significado. Es una energía tan grande que nunca terminará de reconocerse y esa es la eternidad e infinidad de la que nos hablan cuando nos dicen que son eternos. Ese es el arte de soñar despierto que tiene Dios a cada instante. Él sueña con expandirse, con ser algo nuevo y diferente a cada momento, con cambiar de realidad y seguir experimentando.
Dios seguirá creciendo y evolucionando y para que ello suceda primero tiene que asumir el acto de despego constante. No podrá ser diferente, nuevo, crecer y expandirse sin dejar de ser lo que alguna vez fue para que una nueva aventura renazca.

¿Cuál es la diferencia entre ese Dios que se desapega a cada momento y nosotros, los humanos?

Que nosotros sentimos miedo a lo desconocido y hemos generado viejos hábitos que nos impiden generar confianza en los procesos de la transmutación. En cambio, Dios sabe naturalmente que al haber dejado la vieja realidad, la misma sabiduría que él creó, le enviará un nuevo nivel de la conciencia para experimentar y que siempre será para su sano crecimiento. Dios nunca sentirá miedo a los procesos que él mismo diseñó para permanecer siempre activo y sostenerse a lo largo de los ciclos.

Nosotros somos parte de esa energía colectiva. Él nos creó con dualidad, con la capacidad de sentir miedo, dolor, malestar… para que cuando estemos lo suficientemente incómodos decidamos salir de ahí y usemos (para nuestra evolución) el arte de su esencia: el desapego constante.

Cada viaje de una realidad a la otra es lo que nos fortalece, nos transforma en guerreros inquebrantables, es lo que nos llena de esperanza, sabiduría y fe. Transitar el camino es lo que nos convierte en caminantes. Viajar hacia otro lugar es lo que nos convierte en viajeros, y transformarnos en el camino es lo que nos hace despertar de nosotros al gran maestro que olvidamos.
En definitiva todo terminará tarde o temprano. Nada durará para siempre y siempre durará nada. Lo único que aún tiene vigencia en este universo es el permanente cambio. Esa es la esencia que no tiene fecha de vencimiento, es la impronta que nunca cambia; ése es precisamente el motivo por el cual todos seguimos unidos a la misma premisa que nos dice:

La vida es un acto de desapego constante.

Lo único que no cambiará nunca, es el permanente cambio.

Con amor,

María José Bayard

Lee más Canalizaciones y Notas relacionadas...

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Para evitar los comentarios o mensajes Spam por favor responde a la siguiente pregunta *